Todo le resulta repentinamente claro, tan nítido como ese atardece, como el sol abrasador que ha golpeado durante todo el dia la arena de esa playa. Sí, ahora ella lo sabe. No es feliz. Y es además consciente de otra cosa. Se ha equivocado. No hay nada más terrible que darte cuenta de que has tomado una decison errónea que no puedes cambiar o, mejor dicho, que no te permite dar marcha atrás porque es definitiva. Sí, no hay nada peor. No piensa ella. Es aún peor cuando esa decision, esa eleccion imprudente concierne al amor. De improviso se siente pequeña, sola, nota una punzada en el corazon, sus ojos se empañan de lágrimas. No puede seguir ya, no sin él. Sin su alex. suyo, solo suyo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario